Llegamos de visita a la casa de los abuelos de mi chica, y una noche que se nos pasaron la copas su abuela entre a mi habitación, me pillo viendo las revistas porno de su marido, y me dijo que a el no se le paraba la verga, y que ella tenia ganas de una polla joven, se tiro en mi cama y empezó ha haceme una paja, a chupar la polla y no paro hasta que me la folle muy rico.












